¿Qué es ser Stage Manager?
- Tras Bambalinas

- 30 mar 2020
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 17 abr 2020
En medio de este tiempo de cuarentena tuvimos la oportunidad de entrevistar a Laura del Real (no se alarmen, la entrevista fue virtual), quien se desempeña como estudiante de pregrado de Teatro Musical y stage manager de MISI. Laura nos contó un poco de su experiencia en este rol.
Tras Bambalinas (TB): Hola Laura, buenas noches.
Laura del Real (LR): ¡Hola! Muy buenas noches.
TB: Bueno, cuéntanos, ¿quién es Laura del Real?
LR: Bueno, yo soy una estudiante de teatro musical, estoy en el pregrado de Teatro Musical de la Universidad del Rosario y al mismo tiempo soy una de las stage managers de MISI Producciones. He tenido la oportunidad de trabajar en el musical de teatro de cámara, Godspell, en la Sala María Isabel Murillo y, asimismo, tuve la oportunidad de ser asistente de piso de la producción La Bella y la Bestia, que fue un musical que se hizo con Disney Theatrical Productions. He ayudado en muchos eventos, como en musicales pequeños de navidad que se presentaron en el Movistar Arena, en el Teatro Municipal Jorge Eliecer Gaitán y en varios clubes de Bogotá.
TB: ¡Se ve que has hecho muchísimo! ¿Qué edad tienes?
LR: 21 años recién cumplidos.
TB: Super, llevas un recorrido super grande para tu corta edad. Cuéntanos entonces, ¿qué es ser stage manager?
LR: Bueno, stage manager es en español jefe de escena, esta es la persona que se encarga de tener toda a logística y organización lista para una obra. Esto involucra tener que organizar los cronogramas de ensayo, los cronogramas de cómo va a funcionar un día de función, tener en cuenta cómo es el libreto de la obra y es la persona más cercana artísticamente a la obra, eso quiere decir que puede ayudar al director artísticamente, decidir qué funciona en su espectáculo y también qué funciona técnicamente de acuerdo a qué se requiere dentro del teatro, ya sea que el técnico del teatro me diga “esto funciona, esto no funciona, no, mejor te propongo esto” y buscarle muchas soluciones al director y ayudarle, en particular, al elenco. Soy la encargada de manejar todo el elenco, que todos estén a tiempo, que todos tengan su material listo, tanto el libreto como música, como a veces vídeos de coreografías, vídeos de escenas, todo el material lo tengo yo y soy la encargada de suministrárselo al elenco y pues, o sea, es muy diferente trabajar para elencos que son más pequeños, de 8 personas como lo fue Godspell, que manejar el Gran Concierto Davivienda de Navidad, que eran 141 personas entre adultos y niños, en el cual tuve que enviarle información a padres, pues que son los encargados de los niños.
TB: Increíble, ¡son un mundo de responsabilidades! Y cuéntanos dos cosas, la primera, ¿qué es lo que más disfrutas de ser stage manager? Y la segunda, ¿que es lo mas difícil de ser stage manager?
LR: Digamos que, lo que más disfruto es poder ver el proceso de montaje del elenco junto con el director y ver cómo pasan desde el primer ensayo a la primera función, en la que más le dan energías al elenco, en la que ya, después de tantos ensayos, pueden revelar lo que estuvieron tanto tiempo trabajando y vivir todo ese proceso. Creo que uno como espectador solamente ve el espectáculo final, pero uno nunca tiene en cuenta los ensayos anteriores y como jefe de escena estoy como un espectador desde el inicio, entonces es muy interesante ver en el tiempo cómo avanza un show y un espectáculo en general y también es aprender a construir material, entender que hay cosas que a veces bastan y no pasa nada si se borra, no es algo primordial, porque es un proceso de creación y hay que aprender a ser muy abiertos en ese proceso. Lo que menos me gusta es el tema de tratar con la gente. Como seres humanos somos personas muy diferentes y uno tiene que aprender a lidiar con la gente, en especial cuando son tantas personas (como lo eran 141 personas en el Gran Concierto Davivienda de Navidad) y aprender que cada persona tiene una necesidad diferente, pero a la vez tengo que suplir las necesidad generales, entonces hay veces que tengo que poner más la necesidad general sobre la personal y eso a veces me duele porque soy una persona muy colaborativa y busco soluciones rápidas y efectivas.
TB: De verdad que suena muy interesante todo lo que haces. ¿Cuál ha sido el mayor reto que se te haya presentado siendo stage manager y cómo hiciste para solucionarlo?
LR: En diciembre tuvimos un musical, que es de Punto2 by MISI, que se llamó Llegó la Navidad y es una revista musical con canciones navideñas y tenía un trasfondo en el que unos amigos se reúnen en navidad y están compartiendo sus viejas experiencias. El Movistar Arena ese día estaba un evento privado para Coca-Cola para celebrarle la navidad a sus empleados y me dijeron que podía empezar a montar el espectáculo desde las 9 am en el escenario y resulta que tenían unos actos antes, que era como un imitador de Carlos Vives, entonces esta prueba de sonido de estas personas se demoró como una hora y media extra, entonces tenía que correr a toda velocidad en el Movistar Arena, entonces si tenía que empezar a las 9 am empecé a las 10:30 am y tenía que correr y correr y correr… finalmente no alcancé a tener los cues finales del show, me faltaron como 3 canciones, pero lo logramos solucionar junto con el diseñador de iluminación durante el show, ni siquiera tuvimos programación, pero creo que es el estrés más grande que he tenido, porque estoy en uno de los espacios más importantes de Bogotá haciendo un espectáculo y tenía que correr contra el tiempo y a la vez tenía encima al de logística del Movistar Arena, tenía encima al director de MISI Producciones (que es Felipe Salazar), tenía al coreógrafo molesto porque tenía cada vez menos tiempo… entonces como que hay que aprender mucho a organizar el tiempo como jefe de escena.
TB: Que interesante experiencia y que buen aprendizaje. Hablando un poquito más específicamente de Godspell, que ya fue tu segunda temporada siendo stage manager del musical, ¿cómo sientes tú que, desde tu posición de stage manager, le aportaste al show?
LR: Godspell fue el primer musical en el cual me estrené como jefe de escena. Yo ya había trabajado como asistente de jefe de escena, había sido asistente de piso, pero ya tener el rol de jefe de escena fue la primera vez que me lo entregaron, y pues al principio tenía mucho miedo de entender cómo funcionaba esto, porque pues, yo había visto talleres y cosas, pero realmente estar al frente como jefe de escena es muy diferente. Siento que aporté en el tema de comunicación con todas las áreas, tanto con producción, que involucra el sonido, el iluminador, el técnico de sala, la productora, y también junté a todas las ocho personas del elenco y dentro del elenco también estaba el director y junté también a los músicos y al director de la orquesta. Entonces creo que fue eso, digamos, yo mandaba un cronograma para cada uno de los equipos, pero a la vez lo mandaba completo para que todos entendieran que estábamos trabajando al tiempo y que cada uno tenía un tiempo específico de trabajo y que nadie se podía salir de las líneas en lo posible, entonces alguien me decía “no, necesito más tiempo, por favor ayúdame” entonces voy y hablo con otra área y le digo por favor cede más tiempo porque necesito más trabajo en esta otra, entonces siento que era aprender a organizar los tiempos de todos y que todos pudiéramos trabajar en conjunto. También creo que el hecho de estudiar teatro musical me aporta muchas herramientas para ayudarle al director musical, apoyar al director de la obra, porque entiendo una coreografía, entiendo el ritmo de la música y de cual es el climax de una canción y digamos que, por ejemplo, yo tenía la consola en vivo, tenía que estar manejando los cues de iluminación de todo el show, entonces que yo aprendí mucho cuál es el timing exacto de la música y cuál es el momento exacto de mandar un cue y producir una emoción en el espectador, entonces a la vez estar aprendiendo como artista de teatro musical también me ayuda a mí a evolucionar como jefe de escena. Por ejemplo, me decían “es que tu mandas los cues muy musicales, eso está muy bien y eso no se ve casi en un jefe de escena” porque resulta que los jefes de escena normalmente son personas que son muy buenas logísticamente, pero realmente no son muy pegadas a lo artístico, entonces creo que eso me ayudó mucho a poder entender la obra, entender cómo se crean los juegos teatrales en Godspell, entender cuáles canciones eran muy forte y cuales eran muy piano y que tenían un momento específico de divulgarle a la gente; por ejemplo, cuando uno manda el humo, pues el humo suena por la sala, entonces yo tenía que escuchar mucho cómo iba la obra para saber cuándo mandar el humo a toda para que no se escuchara y que no desconcentrara al público y tenía que bajarle cuando estábamos en momentos muy pianos. Son cosas que el espectador no se da cuenta, pero yo tengo que estar midiendo muy bien esas cosas porque es la sensación que le genera al público, además es una sala de 70 personas que estaban directamente conectadas con el escenario, entonces entre menos cosas notorias tuviera iba a ser mucho más fácil la conexión y se iba a generar un espacio más íntimo con el público.
TB: ¡Wow! Súper chévere todo esto que nos cuentas. Bueno, ¿qué le dirías a alguien que quisiera ser stage manager?
LR: A aquella persona que se atreva a ser jefe de escena, que Dios lo bendiga (risas). Es un trabajo muy complicado pero a la vez es un proceso muy enriquecedor en el cual uno aprende muchísimo de liderazgo, aprendes a tratar mucho con la gente, aprendes a hablar y a tratar a un artista, aunque sé que aún me falta mucho porque soy muy chiquita, pero también es atreverse… creo que un jefe de escena es excelente si aprende a ser organizado, si comunica las cosas con tiempo, si planea, si se ayuda a buscar soluciones, si ve un problema a futuro y se aproxima a solucionarlo antes de que llegue… hay que aprender a ser muy comunicativos y tener mucha paciencia con la gente porque uno normalmente como jefe de escena tiene que ser muy puntual, tiene que regir el tiempo perfecto y tiene que decirle a las personas “ey, necesito que por favor esto funcione como un relojito, por favor pon de tu parte”, pero hay gente que no tiene ese valor y pues a veces los colombianos no lo tenemos, entonces no somos muy puntuales, no tenemos en cuenta el trabajo de los demás, entonces hay que aprender a tratar con esas personas que aún no tienen ese valor, pero puede uno inculcárselo a la gente y volverlos también mejores personas. A mí, por ejemplo, una jefe de escena que se llama María José Ferrucho (¡saludos desde Tras Bambalinas a María José!) que era mi jefe de piso cuando trabajaba en La Bella y La Bestia, cuando yo tenia 18 años ella me enseñó a ser puntual porque me cerraba la puerta al minuto que empezaba el ensayo. Yo tengo que estar en ensayo 5 minutos antes y creo que es admirable que un jefe de escena me hubiera enseñado a ser puntual, a respetar el tiempo y el trabajo de un director y de mis demás compañeros en escena.
TB: Qué bueno eso. Bueno, Laura, de verdad muchísimas gracias por tu tiempo, por compartir con nosotros en Tras Bambalinas y esperamos estar muy enterados de cualquier producción en la que trabajes para ir a apreciar tu trabajo.
LR: Bueno, ¡con muchísimo gusto! Los espero y ojalá que la cultura en Colombia siga creciendo y que cada vez seamos más colombianos aportando al teatro musical que es un estilo que está apenas surgiendo en Colombia y que ya veremos en 10 años qué va a pasar.

Laura en el escenario de Godspell en la Sala María Isabel Murillo. Foto cortesía de Laura del Real.









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